Gotas de esperanza.
Una mañana espectacular. La lluvia se había hecho sentir toda la noche, dejándonos como regalo un buen rocío en la mañana, salí a caminar para así lograr apreciar la belleza que nos había regalado Dios aquella mañana. Esta flor se cruzo en mi camino, la lluvia rebelde la había despojado de lo único que tenia, su árbol, esta flor ahora estaba sola, sin su fiel compañero que la vio crecer y que pronto olvidaría. Aun así la vi llena de vida pues ese rocío le había regalado otro día de vida.